LA LECHE DE BURRA A LO LARGO DE LOS SIGLOS.
Las virtudes de la leche de burra son conocidas desde la antigüedad.
He aquí algunos ejemplos:
- CLEOPATRA VII: Reina de Egipto entre el período 50-30 a.C. Su encanto y belleza enamoraron a los Emperadores Julio César y Marco Antonio.
- POPEA: Emperatriz romana, esposa de Nerón (hacia el año 65d.C.)
Ambas poseían cientos de burras que les proporcionaban la leche necesaria para sus baños diarios.
La leche de burra ha sido también utilizada como remedio (durante la época griega), y como bebida de lujo (en la época romana).
HIPOCRATES (Médico griego 460-377 a.C.) la recomendaba para todo tipo de males (envenenamientos, intoxicaciones, dolores de las articulaciones, cicatrizaciones de heridas, etc…)
BUFFON (Naturista francés 1749 a 1804) señalaba en su libro “Histoire Naturelle” “LA LECHE DE BURRA es un remedio probado científicamente para ciertos males”
LA LECHE DE BURRA ha sido utilizada como sustituto de la LECHE MATERNA durante el siglo XIX y XX.
Los bebés lactantes mamaban directamente de la ubre de la burra.
La gente pudiente de la época pagaba muy caro este precioso brebaje.
COMPOSICION Y PROPIEDADES DE LA LECHE DE BURRA
- Tasas de proteínas y de lactosa similares a las de la leche materna
- Rica en nutrientes esenciales y oligo-elementos.
- Contiene vitamina A, B1, B2, B6,C, D y E.
- Contiene ácidos grasos poliinsaturados
- Alto valor nutricional
- Fácil de digerir
- Hidrata la epidermis.
- Nutre y regenera los tejidos
- Retrasa el proceso de envejecimiento de la piel
PRODUCCION DE LA LECHE BURRA.
La leche de burra es un ingrediente precioso.
La producción de la leche empieza en el momento del nacimiento del animal, pero hace falta esperar dos meses para empezar a ordeñarlos. Se podrá obtener leche hasta que el burro deja de mamar, que suele ocurrir entre los 8 y 12 meses de vida.
La cantidad obtenida varía de un animal a otro, y el volumen producido es distinto cada día.
La burra produce una media de 1 litro al día, independientemente de la leche que mama la cría.
Las burras se tienen que ordeñar manualmente. Este proceso tiene que hacerse con gran delicadeza y mucha paciencia, ya que sólo poseen dos tetillas.
Su leche es perecedera y sólo se conserva fresca durante 24h. Después se puede congelar.
La sinergia de la leche de burra con las materias primas utilizadas en nuestros cosméticos, acrecienta sus cualidades hidratantes, nutrientes, regenerantes y protectoras para las pieles frágiles.

